Desarrollo Humano [1]

El bienestar humano es ampliamente percibido como un fenómeno multidimensional del que el ingreso por habitante es sólo una faceta más. El desarrollo humano, definido como un proceso de ampliación de las opciones de los individuos, incluye el disfrute de una vida larga y saludable, el acceso al conocimiento y el logro de un nivel de vida aceptable, y proporciona, por tanto, una medida multidimensional de bienestar.

Estos logros proporcionan a las personas libertad de elegir y, así, la oportunidad de decidir sobre su propia existencia. El desarrollo humano puede entenderse, así, como una medida de libertad positiva que posibilita a los individuos el acceso a recursos, incluida la propiedad, que les ayudan a desarrollar su potencial personal.

Dimensiones del desarrollo humano

A fin de proporcionar una medida sintética de desarrollo humano, sus diferentes dimensiones se expresan en forma de índices:

  • la esperanza de vida al nacer, como una aproximación a una vida saludable,
  • medidas de educación como la alfabetización y la  escolarización, del acceso al conocimiento,
  • y el valor descontado del PIB por habitante como un sucedáneo de dimensiones del bienestar más allá de (no directamente relacionadas con) la educación y la salud.

La esperanza de vida al nacer se define como el promedio de años de vida que disfrutarían hombres y mujeres una vez alcanzada una edad determinada si continuasen sujetos a la misma mortalidad experimentada en el año considerado.

La tasa de alfabetización adulta se define como el porcentaje de la población de 15 o más años que sabe leer y escribir.

La tasa bruta de escolarización total proporciona el porcentaje de la población en la cohorte de edad relevante que recibe educación primaria, secundaria y terciaria.

El PIB por habitante se expresa en dólares de 1990 ajustados por la paridad del poder adquisitivo (es decir, por las diferencias de nivel de precios entre países) -los denominados dólares Geary-Khamis [G-K] de 1990-.

Las variables sociales (longevidad y educación) tienen límites superior e inferior (a diferencia del PIB por habitante que no tiene límite superior conocido) y, por tanto, deben transformarse de forma no lineal, a fin de tener en cuenta que aumentos del mismo tamaño absoluto representan mayores logros cuanto más elevado sea el nivel al que se alcanzan, y que la mejoras de calidad están asociadas a aumentos de cantidad. Así,

I = f (x, Mo, M) = (log (MMo) – log (Mx)) / log (MMo),

En la que I es el índice de la dimensión considerada, x es un indicador del nivel de bienestar del país, M y Mo son los valores máximo y mínimo, respectivamente, que permiten comparaciones en el tiempo, en tanto log representa al logaritmo natural. El índice de cada dimensión varía entre 0 y 1.

En el caso del PIB por habitante, dado que este indicador trata de ser una aproximación a dimensiones del bienestar excluyendo la educación y el bienestar, se realiza su transformación logarítmica. La transformación logarítmica supone que los rendimientos del ingreso por persona en términos de desarrollo humano  se reducen a medida que se alcanzan valores más altos//elevados. Dado que el PIB per capita no tiene un límite superior conocido, sin esta transformación dominaría el índice de desarrollo humano, haciéndolo superfluo. A fin de obtener el índice de PIB por habitante se ha utilizado la siguiente expresión, en la que x, M, y Mo están expresados en logaritmos.

I = (xMo) / (MMo)

Imagen_LPE2Leandro Prados de la Escosura

Leandro Prados-de-la-Escosura (1951), Doctor por la Universidad de Oxford y Doctor en Economía por la Universidad Complutense de Madrid, es Catedrático de Historia Económica e investigador en el Instituto Figuerola de la Universidad Carlos III de Madrid. Es también investigador del Centre for Economic Policy Research (CEPR), investigador asociado del Centre for Competitive Advantage in the Global Economy (CAGE) y miembro correspondiente de la Real Academia de la Historia.

Ha sido Catedrático Príncipe de Asturias en Georgetown University y profesor en la University of California, San Diego. Asimismo ha sido investigador visitante en All Souls College, Oxford y en la London School of Economics y Jean Monnet Fellow en el Instituto Universitario Europeo (Florencia). En el curso 2013-2014 fue Catedrático Leverhulme en la London School of Economics. Ha sido nombrado para ocupar la Cátedra Honorífica Maddison de la Universidad de Groningen (2015-2019).

Ha desempeñado el cargo de Presidente de la European Historical Economics Society [EHES] (2001-2003) y miembro del Patronato de la Cliometric Society (1990-1993) y de EHES (1991-1995). Ha pertenecido al Comité Ejecutivo de la International Economic History Association, 2006-2012.

En la actualidad es miembro del Consejo Editorial de Explorations in Economic History, Cliometrica, e Histoire Economique Quantitative y ha prestado sus servicios en el de la European Review of Economic History (1997-2010). Es miembro del Consejo Asesor Científico de la European Review of Economic History y la Scandinavian Economic History Review. Ha sido director de la Revista de Historia Económica/ Journal of Iberian and Latin American Economic History (1991-1994) y miembro de su Patronato (2006-2012).

Ha contribuido a las principales revistas académicas de historia económica y publicado y editado obras acerca del crecimiento y el atraso a largo plazo de España, las consecuencias económicas de la independencia de América Latina, los costes y beneficios del imperialismo europeo, y el excepcionalismo británico en la era de la Revolución Industrial.

Sus intereses de investigación en la actualidad son la libertad económica y el bienestar en los países de la OCDE en perspectiva histórica; el desarrollo humano mundial en el largo plazo; el crecimiento, la desigualdad y el bienestar en América Latina desde la independencia y el bienestar y desigualdad en la España preindustrial. Ha sido Investigador Principal en la Universidad Carlos III del proyecto  FP7  de la Comisión Europea y el CEPR “Historical Patterns of Development and Underdevelopment: Origins and Persistence of the Great Divergence”.

leandro.prados.delaescosura@uc3m.es
https://uc3m.academia.edu/LPradosdelaEscosura

Sus trabajos de investigación pueden consultarse en https://ideas.repec.org/e/ppr58.html

Se han establecido límites superiores e inferiores para las diferentes dimensiones del desarrollo humano. Así, para la esperanza de vida al nacer los valores máximo y mínimo son 83,2 y 20 años, respectivamente. En el caso de la educación, las tasas de alfabetización adulta y de escolarización (primaria, secundaria y terciaria) tienen valores máximo y mínimo de 100 y 0, respectivamente. Estos índices se combinan en un índice único de educación mediante su media geométrica. Finalmente, los valores máximo y mínimo del PIB por habitante entre 1870 y 2007, son, expresados en dólares Geary-Khamis de 1990, 42.916 y 206, respectivamente.

El índice histórico de desarrollo humano

Los índices de cada dimensión se han combinado posteriormente, con ponderaciones iguales, en un índice de desarrollo humano.

En un intento de reducir la capacidad de sustitución entre las distintas dimensiones –es decir,  evitar que el logro de un nivel alto en una dimensión compense un nivel bajo en otra- , los índices de las distintas dimensiones se ha empleado una media geométrica para constituir el índice histórico de desarrollo humano.

Si expresamos los valores transformados no-linealmente de la esperanza de vida y la educación como LEB y EDU, y el valor ajustado del PIB por habitante como UNY, el índice histórico de desarrollo humano puede expresarse como:

HIHD = LEB1/3 EDU1/3 UNY1/3

Cobertura espacial y temporal

En cuanto a la dimensión temporal, la fecha inicial, 1870, ha sido elegida porque señala el inicio de los grandes avances en la salud, asociados a la difusión de la teoría de los microorganismos como causa de la enfermedad a partir de 1880, y de la educación primaria a gran escala en Europa occidental y los países de origen europeo. Es también a fines del siglo XIX cuando junto a los avances en el conocimiento médico, se inició la expansión del gasto social en las regiones más desarrolladas. El año final, 2007, representa la víspera de la Gran Recesión.

A lo largo del periodo 1870-2006 se consideran 96 países, cuyo número asciende a 104, 137, and 157 cuando las muestras de países abarcan periodos entre 1913, 1950, and 1990, respectivamente, y 2007. Dichas muestras de países representan más del 90% de la población mundial (y prácticamente el 100% a partir de 1950).

Referencias bibliográficas

Prados de la Escosura, L. (2015), “World Human Development, 1870-2007”, Review of Income and Wealth 61 (2): 220-247

United Nations Development Programme (UNDP) (2014), Human Development Report 2014, Nueva York: United Nations Development Programme.

[1] El Índice Histórico de Desarrollo Humano (HIHD) se inspira y adapta desde una perspectiva a largo plazo el Índice de Desarrollo Humano (HDI) del Programa de las Naciones Unidas para el Desarrollo (UNDP, 2014). Una explicación detallada del concepto y procedimientos de cálculo, así como un análisis de los resultados se puede consultar en Prados de la Escosura (2015).