El futuro del trabajo

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Futuro trabajo

EL FUTURO DEL TRABAJO

Espacio público III

Uno de los temas centrales de nuestro tiempo es el del futuro del trabajo humano, sometido, como otros ámbitos de nuestra vida en las últimas décadas, a fuerzas de cambio bastante poderosas. Al decir de algunos, podrían transformarlo radicalmente, hasta llegar a hacerlo superfluo en su gran mayor parte. Ello supondría, lógicamente, un cambio radical en los patrones históricos de la vida humana en sociedad, en los que la experiencia del trabajo ha ocupado un lugar central, tanto en términos de la obtención de sustento y del crecimiento económico como, sobre todo, en términos de la obtención de sentido para la propia vida, muy en primer lugar, como partícipes en el entramado de intercambios y donaciones recíprocas en que consiste la vida en comunidad. El temor, el desasosiego o, simplemente, la incertidumbre con respecto a que algo así ocurra pueden estar detrás del renovado interés académico y en la discusión pública internacional, y nacional, sobre el futuro del empleo. Probablemente también lo está la sensación de incertidumbre e inseguridad extendida tras la última crisis económica. Y también debe de estarlo la sensación de que algunos cambios tecnológicos parecen estar acelerándose, como los relativos a máquinas dotadas de alguna forma de inteligencia artificial.

En ese contexto y en el marco de su programa de “Espacio Público”, la Fundación Rafael del Pino encargó a Analistas Socio-Políticos la convocatoria y la coordinación de una reunión en que pusieran sus ideas en común expertos en esta temática, bien sea por su ocupación académica o investigadora, bien por un conocimiento más cercano, como empresarios o representantes de los trabajadores. La reunión se celebró el 29 de noviembre de 2016, en la sede de la Fundación.

Las páginas siguientes aspiran a recoger las líneas dominantes y las sugerencias obtenidas de dicha conversación, aunque no se limitan a lo allí discutido y lo prolongan con algunos comentarios. Siguen un esquema relativamente sencillo. En primer lugar, recogemos las tendencias y las predicciones que sobre el futuro del empleo suelen resaltarse en la discusión pública. En segundo lugar, consideramos la dimensión de los fenómenos, como principal prueba de realidad de cambios que, aparentemente, se nos vienen encima. En tercer lugar, recordamos someramente las causas y el contexto de los cambios. Todo ello es un preludio a, en cuarto lugar, una consideración de las consecuencias de los cambios en la vida individual y social, que planteamos en términos de las grandes narrativas que se enfrentan en la discusión pública, y de un enfoque realista, que llamamos “de presente continuo”, que puede servir para el manejo entre todos de esos procesos de cambio y de sus consecuencias. Ese manejo lo tratamos en último lugar, mediante una somera consideración de las políticas públicas que pueden acompañar y/o encauzar los cambios en curso de tal modo que no conduzcan a escenarios futuros poco deseables, de ruptura de la comunidad. En esta última consideración concedemos una relevancia especial a los modos de la discusión pública sobre esas políticas.

2017-08-10T13:29:59+00:00